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Rawabi, una nueva ciudad palestina. ¿Símbolo del futuro Estado?

Extraido de: http://letras-uruguay.espaciolatino.com/jerozolimski/rawabi_una_nueva_ciudad_palestina.htm

Por Ana Jerozolimski- Ramallah  10 de setiembre de 2009

Bashar el-Masri lo recuerda bien. Tiene presente el momento en que vio la tierra, entre las colinas al norte de Ramallah en Cisjordania, el aire fresco y la tranquilidad...y empezó a soñar. “Aquí habrá algún día una nueva ciudad, la primera ciudad palestina de la era moderna, construida por palestinos, para palestinos”.



Aún no existe, pero ya tiene nombre: Rawabi (que significa colinas), y que será hogar , en 6 mil unidades de vivienda (mil de ellas de lujo) para 40 mil palestinos, en su mayoría, así se estima, parejas jóvenes, universitarias, de ingresos medianos .

Al recibirnos en su amplia oficina moderna en “Bayti”, la empresa que ya está planificando la ciudad y que piensa empezar pronto a construirla, habla con suavidad pero con mucha firmeza. Es que no tiene dudas: Rawabi ya no es sólo un sueño, sino un plan concreto que dentro de poco comenzará a tomar forma.



Para este exitoso empresario palestino de 48 años, nacido en Nablus, que estudió en Estados Unidos y trabajó como un motor en continua marcha, desde jovencito, tanto en Occidente como en Egipto. Jordania. Marruecos y Arabia Saudita, lo clave es hacer buenos negocios en su hogar, Palestina.

“Esto no es filantropía, aunque quienes compren casa en Rawabi, tendrán muy buenas condiciones, sumamente accesibles. Pero nosotros ganamos, eso es un hecho. Lo bueno es que lo podemos hacer como un negocio que da ganancias, mientras creamos puestos de trabajo, aportamos a Palestina y vamos construyendo lo que vemos como el símbolo del futuro Estado que tendremos”, explica Bashar.


 
Y entra en detalles: “Claro está que Rawabi no será el estado palestino. Pero será sí una señal del estado que queremos y merecemos : libre, moderno, secular, con buen nivel de vida, donde se disfrute la vida y se pueda avanzar”.
 
No sólo eso. Tiene certeza de que luego habrá Rawabi II y Rawabi III. El Sub Director Ejecutivo de “Bayti”, Amir Dajani, nos dice luego que los otros dos eslabones en la cadena edilicia, serán probablemente erigidos en la zona de Hebron y en el triángulo Tulkarem- Jenin-Nablus.



Los trabajos aún no han comenzado, ya que si bien toda la tierra está bajo jurisdicción palestina, una pequeña franja de 3 kms de ancho que pasa por territorio que según los acuerdos de Oslo está del lado israelí, es necesaria para la construcción de una carretera clave que sirve de acceso a la zona aledaña a Ramallah, la gran ciudad que será vecina de Rawabi. “Los israelíes nos han dado a entender claramente que no habrá problema y nosotros esperamos que así sea, porque puede haber una buena cooperación, y está claro que no sólo que las materias primas que necesitamos pasan por puertos de Israel, sino que también usaremos tecnologías suyas, que son muy avanzadas”- explica Bashar. “Los israelíes con los que nos hemos encontrado, nos desean suerte y consideran que será mejor también para ellos que a nosotros nos vaya bien” .

Aquí se combinan muchas esperanzas.

Está el simbolismo relacionado al nuevo futuro, a la construcción de un futuro propio, con manos palestinas, sin basarse únicamente en la ayuda internacional. “No quiero lástima de la comunidad internacional, porque ser víctimas no nos ha ayudado a llegar a ningún lado”, sostiene Bashar el-Masri.



Está también el efecto económico que todo esto tendrá .

Amir Dajani lo explica con números concretos: Rawabi creará entre 8 y 10 mil puestos de trabajo en construcción, además de entre 3 y 5 mil puestos en la ciudad misma, en sus distintos servicios, como ser restaurantes, hoteles, start-ups, bancos, catering y otro tipo de negocios. “Esto generará un efecto multiplicador en las 9 localidades palestinas alrededor de Rawabi, en términos de acceso a tratamiento médico, educación y otros servicios”- explica .

Y no menos importante, aunque no se mida en números, es el orgullo nacional, la certeza de que los palestinos pueden mostrar de qué son capaces, sostiene Dajani.

“Es un símbolo del comienzo de la marcha hacia un estado independiente, de la mejora del nivel de vida para jóvenes palestinos. Aspiramos a ayudar a la joven generación para servir de ejemplo en una nueva vida moderna de la sociedad palestina”.

De fondo, inevitablemente, está la pregunta acerca de cuán inestable puede volverse a tornar la situación de bastante calma que hoy reina en Cisjordania.

Amir Dajani sostiene que “el sector privado está seguro de que el cambio está en camino” y confía en una buena relación con Israel, apenas “se aclare la situación política”. “Creemos que Estados unidos traerá un cambio verdadero en el terreno y que el liderazgo israelí es serio y está decidido a ver en los palestinos un socio a largo plazo. Esto es lo que nos motiva a continuar con el proyecto en las circunstancias actuales”, resume.

Su jefe, Bashar el-Masri, es un tanto más cauteloso, al afirmar que no ve las cosas con optimismo ni con pesimismo y que prefiere, basándose en experiencias pasadas y en crisis que arruinaron lo que en otros años parecía una paz inminente, “ser realista”.



No tiene dudas de que la única forma de avanzar es la vía pacífica, con lo cual larga un mensaje tanto a Israel como a sus propios compatriotas palestinos. “Sin radicalismos y sin extremismos, sólo así construiremos el estado palestino”, agrega Amir Dajani.

Y es eso, un estado en paz, disfrutándolo eventualmente en Rawabi, lo que desean también los jóvenes que planean mudarse a esa ciudad. Entre ellos están Ikhlas Hassoune y Saher Abdel Hadi, una pareja joven con un pequeño hijito , que sueña con su nuevo futuro.

“¿Qué puede uno ansiar?”, pregunta Saher retóricamente. “Una buena familia, hijos sanos, un buen trabajo, un carro y departamento propio”, nos dice al recibirnos en su casa actual, alquilada, en Ramallah. “Eso es lo que queremos. Vivir en paz”.


Urbe al norte de Ramallah - Palestina

Extraido de: http://arq.clarin.com/urbano/Pioneros-norte-Ramallah_0_666533553.html

19/03/2012


Rawabi será la primera ciudad planificada palestina y albergará aproximadamente 40 mil personas. Contará con una inversión cercana a los mil millones de dólares

Rawabi, vista aerea.
 
Ubicada entre Nablús y Jerusalém, 9 kilómetros al norte de Ramallah, la primera ciudad planificada de Palestina ya está en marcha y está previsto que contenga más de 5 mil casas que albergarán alrededor de 40 mil personas. El complejo se llamará Rawabi (significa "lomas" en arábigo) y apunta no sólo a proveer espacio residencial sino a ser un polo económico de la región. A lo largo de la construcción generará entre 8 y 10 mil empleos, y una vez concluida la obra, se estima que podrá ofrecer entre 3 y 5 mil puestos de trabajo de forma permanente. Se espera que el emprendimiento, que contará con una inversión cercana a los mil millones de dólares, reciba a sus primeros habitantes en 2013.
 
 
NOMBRE. Rawabi significa "lomas" en arábigo (Abbas Momani).
 
El Masterplan fue diseñado por la firma Aecom, una empresa dedicada a múltples rubros dentro de la arquitectura y el planeamiento, como el diseño, la construcción y la gestión de proyectos. La idea madre se desarrolló en torno a seis principios:

1) Forma urbana compacta: Un uso eficiente de la tierra es importante a la hora de encarar proyectos de este tipo.

2) Respeto por la topografía: La ciudad se implanta sin modificar el sitio, tanto para minimizar el impacto medio ambiente como para darle una impronta singular al emprendimiento.

3) Uso mixto: Se construirán viviendas y se desarrollarán negocios comerciales, como una forma de lograr que el proyecto sea económicamente viable y ayude al crecimiento de la población.

4) Centro de uso intenso. El desarrollo de un centro urbano vibrante redundará en beneficios no solo para los habitantes de Rawabi sino también para los de las poblaciones vecinas.

5) Servicios distribuidos: El complejo tendrá equipamiento para actividades educativas, de salud, religiosas y culturales, que estarán disponibles para todas las urbanizaciones cercanas.

6) Espacios comunales definidos: Una red de espacios abiertos se integrarán a la trama de la ciudad y así proveerá zonas de esparcimiento y recreación, tanto para niños como para adultos.


MAQUETA. El proyecto fue desarrollado por la firma internacional Aecom.

Uno de los objetivos de los comitentes (el emprendimiento es privado y es llevado adelante por la Compañía de Inversión Inmobiliaria Bayti) es lograr una oferta diversa de viviendas. Según los responsables del proyecto, ya se han registrado cerca de 8 mil personas que buscan adquirir una casa cuando se abra la venta. Cada unidad costará entre 140 y 150 mil dólares y para entrar los interesados deberán abonar el 10% del costo y luego afrontar cuotas de 700 dólares mensuales.


CONSTRUCCIÓN. La obra comenzó en enero de 2010.

Si bien Rawabi se encuentra implantado sobre tierra que está totalmente bajo el mando palestino, aún hay potenciales situaciones de conflicto con Israel. La negativa de los constructores en tratar con los colonos (aunque si mantienen relaciones comerciales con Israel) y la necesidad de lograr que el parlamento israelí autorice de forma definitiva un camino de entrada que permita transportar materiales al sitio son solo algunos de los problemas políticos y de infraestructura que deberán resolverse para que el emprendimiento pueda concretarse de manera total.


ACCESO. Una rotonda marca el ingreso al complejo.

La forma urbana y la memoria

Extraido de http://www.larepublica.pe/columnistas/arquitectura/la-forma-urbana-y-la-memoria-03-03-2012

Publicado el sá



Las ciudades tienen forma. Aunque el origen de la forma urbana se remonte a la primitiva necesidad del ser humano de agruparse para dotarse de mejores condiciones de seguridad, o para forjarse una mayor disponibilidad laboral en el lento y azaroso proceso de domesticar al medio ambiente productivo, al igual que todas las demás las expresiones artísticas, finalmente la gestación de un orden formal responde a factores religiosos o políticos, fundamentos que a medida que el orden social va requiriendo de un entorno artificial que le permita afirmar el poder o la administración del culto, se va traduciendo en formas espaciales y volumétricas –en otras palabras en arquitecturas– que van hilvanándose orgánicamente para ir urdiendo aquella relación dialéctica que al fin y al cabo constituye el sustento de toda noción de orden, fruto del equilibrio entre el poder y el pueblo, fundamento de toda civilización.


Palmanova, Italia. Fundada 1n 1593.

Esta digresión, que puede parecer arcaica, sigue siendo vigente respecto al fundamento de la ciudad moderna. Aunque por cierto en la urbe contemporánea el sentido del poder y de ciudadanía no sólo difiere del que ha ido experimentándose a través de la historia, si no se manifiesta en condiciones sumamente disímiles en términos materiales y culturales, respecto a los fundamentos democráticos y productivos que identifican a la civilización de nuestro tiempo, la noción de ciudad conlleva igualmente, en última instancia, un sentido formal ineludible.


Brasilia, capital de Brasil desde 1960.

Esta dimensión sustancial del fenómeno urbano ha devenido en nuestro tiempo más incierta y borrosa debido a la naturaleza misma del sustento que le exige el ejercicio de la cultura democrática, que en la medida que requiere traducir la voluntad popular en mecanismos gubernamentales que suministren aquel orden que le permita cohabitar equilibradamente, está llamado a proveer formas urbanas cuya formalidad transmita esos valores. La aceleración impuesta al desarrollo tecnológico iniciado el siglo precedente a consecuencia del advenimiento, primero del transporte ferroviario, luego del automóvil y finalmente del ordenador, ha suscitado un proceso masivo y global de urbanización, que aparentemente estaría liquidando aquel sentido formal consustancial a la factura urbana.


Nudo de carreteras en el centro de una tipica ciudad estadounidense.

No obstante la evidencia aparentemente apabullante de un desborde urbanístico que parece relegar al desván de un anacronismo terminal el sentido de jerarquía formal como uno de los sustentos esenciales del equilibrio urbano, nunca antes se ha escrito ni debatido tanto como ahora la importancia de la factura urbana como una contingencia formal que es preciso lograr para dotar a las ciudadanías de ámbitos sociales en los que el individuo o los grupos humanos puedan habitar en forma estimulante y confortable. Esta contradicción es también consecuencia de una aceleración que ha atropellado el tiempo indispensable para que aquellos componentes consustanciales a la urdimbre de una factura social armoniosa y significativa, puedan articularse y cuajar satisfactoriamente.

El incremento explosivo de la demografía y las tensiones migratorias producidas como consecuencia del desequilibrio socioeconómico instaurado –grosso modo– entre el hemisferio norte y el sur, asociados a la intensa expansión de la informática como un instrumento devenido fácilmente accesible a la mayoría de la humanidad, han perturbado el tiempo de asimilación de la memoria como un componente natural de la evolución urbana, impidiendo una evolución pausada y conducida por una lectura inteligente y armoniosa de una eclosión urbana de una aceleración, complejidad y escala sorpresivas.

El urbanismo actual no puede escamotear tener que afrontar traducir en formas trascendentes la amalgama de tecnología y de memoria que siempre ha incubado la evolución de la ciudad a través de la historia. Este imperativo no puede ser disuelto en el magma hipnótico del fascinante advenimiento de unas innovaciones incapaces de asumir por sí mismas la tarea de dar forma a la ciudad de cualquier tiempo, al fin y al cabo la encarnación más acabada y admirable de la ordenada inserción del hombre en la realidad de su longevidad genética y en la de la naturaleza.

La presión demográfica amenaza la utopía racionalista de Brasilia

Extraido de:  http://internacional.elpais.com/internacional/2012/03/12/actualidad/1331551663_589330.html

Por:
Brasilia 12 MAR 2012

La capital brasileña, construida con un diseño revolucionario hace 51 años en medio de la nada, no alcanza a dar servicio a millones de habitantes de las ciudades satélite



Centro gubernamental de Brasilia.


En la sede de la Superintendencia del Distrito Federal, que agrupa Brasilia y 29 ciudades satélite de los alrededores, el arquitecto y superintendente [administrador] Alfredo Gastal discute con un grupo de pobladores su situación irregular, que se remonta a más de 40 años atrás, cuando ocuparon los terrenos donde viven. La propiedad de la tierra, la especulación inmobiliaria y el crecimiento desordenado son caras de un mismo problema, que se traduce en una insoportable presión demográfica sobre Brasilia, la capital que nació hace 51 años en medio de la nada, en el corazón del interior profundo de Brasil.


Emplazamiento de la ciudad.

El proyecto de los arquitectos Lúcio Costa y Oscar Niemeyer (que acaba de cumplir 104 años), visionario para unos, utópico para otros, está en peligro ante la avalancha de las fuerzas del mercado inmobiliario, que imponen sus reglas. Son amenazas que padecen otras ciudades jóvenes y revolucionarias, como Chandigarh (India), planeada por Le Corbusier en los años 50, o Abuja, la nueva capital de Nigeria, que nació en 1991 y que está hermanada con Brasilia.


Edificio público en Chandigarh, diseñado por Le Corbusier.

Gastal es un defensor incondicional “de la poesía que hay en el proyecto de Lúcio Costa”, a quien describe como “un humanista influenciado por el movimiento modernista”. Con sus luces y sombras, la obra de Costa y Niemeyer, inaugurada en abril de 1960 bajo la Presidencia de Juscelino Kubitschek, es una apuesta por el orden y la eficiencia urbana, en busca de una convivencia armónica e integrada.

Gastal, arquitecto de profesión y originario de Rio Grande do Sul, llegó a Brasilia en diciembre de 1967. El superintendente explica que el Plan Piloto de la ciudad preveía albergar 500.000 habitantes el año 2000. Esta cifra todavía no se ha alcanzado en lo que es el área protegida de la capital, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987. Las supermanzanas, modelo que estructura el sector de viviendas de Brasilia, según el criterio de Costa, con amplias zonas verdes y todos los servicios incluidos (supermercado, escuela, guardería, iglesia, etc.), la limitación de altura de los edificios de pisos, la configuración de la ciudad por sectores de acuerdo a las funciones de vivienda, trabajo y ocio (bancario, hotelero, hospitalario, diplomático, comercial, diversiones…), el eje monumental (que alberga los tres poderes, Ministerios, Congreso y Tribunal Superior Federal), y las vías rápidas que cruzan la ciudad de Norte a Sur y de Este a Oeste, son elementos originales del proyecto y testimonio de una época de arquitectura de vanguardia.

Pero en 51 años Brasil ha cambiado de cara y la periferia de Brasilia ha crecido de manera desorbitada a partir de algunos núcleos preexistentes, como Taguatinga, o de nueva creación. “El resultado es que tenemos 29 ciudades satélite, con más de dos millones de personas alrededor de una capital que tiene 400.000 habitantes”, dice Gastal. Brasilia y el Distrito Federal, con una superficie de 5.801 kilómetros cuadrados, es el territorio con mayor densidad del país (424 habitantes por kilómetro cuadrado).

Taguatinga (nombre indígena que puede traducirse como barrio blanco), es uno de los principales polos económicos del Distrito Federal, a unos 20 kilómetros del centro de Brasilia. Nacida en julio de 1958, dos años antes que la capital, alberga a más de 250.000 habitantes. Márcio Oliveira nació en Taguatinga en 1978 y pasó muchos años sin salir de esta ciudad satélite. Como otros jóvenes, conoció Brasilia cuando entró en la universidad. A punto de terminar un Master en Economía, Oliveira Silva habla del crecimiento de la capital federal y de la presión del entorno. “Durante mucho tiempo, la ciudad parecía mirar hacia otro lado. Ahora ya no puede disimular más, y Brasilia tiene que enfrentar el problema. Porque todo ha crecido mucho, de manera desorganizada, incluida la violencia”.

La especulación inmobiliaria ha disparado los precios en Brasilia. El apartamento que ocupa Fátima Gomes, empleada pública, estaba en venta por medio millón de reales (227.272 euros), cuando llegó a la ciudad hace cinco años. El vecino del mismo rellano vendió el año pasado su piso, idéntico, por 1,7 millones de reales (773.000 euros). Más del triple en cinco años.

¿Y los pobres? Están en todas las ciudades satélite, aunque cada día son empujados hacia los extremos más periféricos y alejados de la capital federal. Es el precio del crecimiento desordenado. “Los pobres siempre están al margen de la ciudad, no importa dónde esté el margen”, dice Márcio Oliveira.

Las ocupaciones de tierras, la compra “irregular” de terrenos fiscales y posterior venta por parte de grileiros (traficantes), y la especulación pura y dura, son moneda común. Ocurre en Vicente Pires, Samambaia, Sobradinho, Lago Sur, prácticamente en todo el entorno del Distrito Federal. La inseguridad y los índices de violencia son elevados en algunas zonas, pero no se puede comparar el crimen desorganizado en Brasilia con la estructura del crimen organizado en Río de Janeiro o Sao Paulo, subraya Oliveira. En Aguas Lindas, Taguatinga, Ceilândia, Aguas Claras, nombres de ciudades satélite, no hay plazas públicas para el ocio, ni centros de recreo. Solo comercios, negocios y bares.

La explosión demográfica de las ciudades satélite es consecuencia de la enorme cantidad de empleos que genera el Gobierno federal, y del precio de la vivienda, considerablemente más bajo que en Brasilia. La descentralización sería un balón de oxígeno y una alternativa a los crecientes problemas que enfrenta el Distrito Federal, que carece de un servicio de transporte público mínimamente eficiente, lamenta el superintendente Gastal. “Hay una sola línea de metro, que apenas llega a media docena de ciudades satélite, y un número insuficiente de vetustos autobuses”.

Pese a todo, muchos moradores defienden su ciudad. Lúcia Garófalo, directora de la emisora Brasilia Superadio FM, llegó en 1968 procedente del interior del estado de Sao Paulo. “Fue un amor a primera vista. Desde el primer día me pareció una ciudad del futuro. El palacio de Itamaraty, el Congreso, la catedral…”.

En diciembre de 1984, Brasil estaba inmerso en la campaña Direitas já, que exigía la convocatoria de elecciones libres para poner fin a una dictadura militar de 21 años, cuando Ione de Carvalho, directora cultural del Ministerio de Cultura, aterrizó en Brasilia. Había vivido en diversos países. De la ciudad le fascinó “la calidad de vida, la seguridad y la diversidad cultural”.

Fátima Gomes, mitad brasileña, mitad española, tiene sentimientos encontrados: “Es una ciudad organizada, que puede ser inhóspita”, opina. “La gente se relaciona en núcleos cerrados, sean viviendas privadas o clubes sociales. Es una ciudad sin esquinas, sin centro y sin plazas, que hasta finales de los años 90 no tenía semáforos”.

La nueva capital despertó recelos en sus inicios. Las embajadas tardaron en trasladar sus sedes desde la anterior capital, la embriagadora Río de Janeiro, cuya belleza natural era incomparable. España no inauguró la nueva representación hasta mediados de los 70.

Fuera de los circuitos turísticos, la capital brasileña es una gran desconocida. Muchos brasileños no saben ni quieren saber de ella, cuya imagen ha sido sacudida por escándalos de corrupción de sucesivos gobiernos.

Brasilia ya tiene tres generaciones de habitantes nacidos en la ciudad, pero los originarios de otros Estados son todavía una ligera mayoría. Son los que se quedaron, como Alfredo Gastal, que llegó para un proyecto de construcción civil. En los primeros años, muchos pobladores estaban de paso. “Mi contrato tenía una cláusula que me permitía viajar a Río cada 15 días a cargo de la empresa. Tenía 27 años, hoy tengo 71. Usé esta cláusula durante ocho meses. Esto ha cambiado mucho, la gran mayoría de funcionarios se queda en la ciudad. Solo los políticos que dependen de los votantes de su Estado se marchan los fines de semana”.

El urbanismo de vanguardia contraataca

Extraido de http://elpais.com/diario/2011/09/03/babelia/1315008768_850215.html

Por DAVID COHN 3 SEP 2011

Frente a los propósitos excesivos, la arquitectura cada vez pide más a su entono. Ahora todos hablan de la sostenibilidad. La filosofía pasa por enriquecer la vida a un nivel local y cotidiano en modestos barrios residenciales.


“Pienso, por ejemplo, en la Ciudad de la Cultura, en Santiago de Compostela (Galicia), de Peter Eisenman, que es (un proyecto) nada práctico y desproporcionado en cuanto a escala”, explica Curtis.




Fin de ciclo, fin de una era: nada ilustra mejor el cambio de rumbo en la arquitectura actual como el espectáculo de Santiago Calatrava respondiendo ante un juez por los excesos y opacidades de sus honorarios en el caso de la Ópera de Palma de Mallorca. Se cierra como se puede otro proyecto desbordado en concepto, tamaño y presupuesto, la Ciudad de la Cultura de Peter Eisenman, y otros grandes proyectos se desvanecen. ¿Sigue con vida la Ciudad del Flamenco de Herzog y De Meuron para Jerez de la Frontera, anunciada en 2003? ¿O el Palacio de Congresos de Córdoba de Rem Koolhaas, de 2002? Sus promotores insistirán en que sí, mientras las probabilidades de su culminación disminuyen cada año que pasa.


Ciudad del Flamenco de Herzog y De Meuron


“En Córdoba está el proyecto de Rem Koolhaas para el Palacio de Congresos, también horriblemente desproporcionado en relación con la Mezquita, situada enfrente”, critica también Curtis.


Anticipando la caída de esta arquitectura de propósitos excesivos, la profesión no ha tardado en emprender las tareas de reconversión -de hecho, es la oportunidad que muchos, muy críticos con la arquitectura como en una especie de atracción ferial, han estado esperando-. Recientes premios Pritzker han destacado las obras íntimas y locales de Peter Zumthor y Eduardo Souto de Moura, y los misteriosos proyectos sobre la ausencia de Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa. La XI Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo ha otorgado este año su máximo galardón a un modesto proyecto provincial de vivienda pública (en Mieres, Asturias, de Zigzag Arquitectura). La Fundación Arquitectura y Sociedad organizó un congreso el pasado verano en Pamplona con el significativo título Más por menos. Y todos hablan de la sostenibilidad.


Estadio municipal de Braga, Eduardo Souto de Moura

Edificio de 131 Viviendas Protegidas en Mieres, ZigZag arquitectura


Pero ante esta reclusión defensiva en un discurso formal más contenido, otros arquitectos españoles, muchos de ellos de una generación más joven, han abierto un nuevo frente: un ataque frontal a las deficiencias de una planificación urbana rapaz y sin calidad, otra de las grandes patologías de la burbuja especulativa.

En vez de pedir menos a la arquitectura, exigen más a su entorno. Demuestran con sus obras que la arquitectura es capaz de enriquecer la vida a un nivel local y cotidiano. Su meta no es crear monumentos sino fomentar vitalidad urbana en modestos barrios residenciales. Pero esta tarea no se puede realizar exclusivamente a través de obras singulares. Requiere -y este es su reclamo principal- que los planes urbanos con que cada municipio regula su crecimiento se planteen no como crudos instrumentos técnicos, sino con la misma sensibilidad, rigor y compromiso con que los arquitectos confrontan sus mejores obras.

Un ejemplo llamativo de este enfrentamiento se ha producido en un nuevo barrio del pueblo alicantino de Rafal, de 4.000 habitantes. El Grupo Aranea, liderado por el arquitecto Francisco Leiva, de 38 años, ha convertido su proyecto para el instituto secundario del pueblo (Premio FAD de 2010) en un manifiesto de lo que se debe y no se debe hacer en el desarrollo territorial, "un golpe sobre la mesa" en palabras de Leiva.

Instituto Rafal, Grupo Aranea


Al empezar el proyecto en 2003, en plena euforia del bum, el equipo se encontró con un solar dentro de una urbanización que doblaba el tamaño del pueblo. Sobre hilos de pequeños solares, constructores y propietarios individuales habían empezado a construir chalés sobredimensionados que los ocupaban casi por completo. Los chalés estaban realizados en los ostentosos estilos típicos de la costa, con ladrillos vidriados, exóticos mármoles, hierros ornamentales y amplias terrazas rematadas con balaustradas palaciegas. Con la crisis el barrio se quedó con manzanas enteras vacías. Cuenta Leiva: "Estamos hablando de uno de los pueblos más duros de Alicante. Eran campos de limoneros. Era precioso, una huerta horizontal de la vega baja, muy rica. Siempre intentamos en nuestro trabajo plantear una continuidad con lo existente, una arquitectura muy vinculada a la agricultura, a las líneas del terreno. Pero en Rafal no hemos podido hacer esa arquitectura. Se habían cargado todo".

Su respuesta ha sido crear un edificio que da la espalda al pueblo y se abre hacia dentro. Desarrolla en miniatura todas las propiedades urbanas que faltan en la urbanización que lo rodea, donde el espacio público consiste en estrechas aceras, calles asfaltadas y poco más. La escuela conforma una pequeña comunidad de aulas agrupadas en torres, con pasarelas, patios, terrazas, aulas al aire libre y otros puntos de encuentro, organizados alrededor de un espacio central que funciona a la vez como pista deportiva. La vida social del instituto se centra aquí, en las gradas ante la pista, que están integradas en el sistema de circulación del centro y cubiertas en parte por césped artificial de color malva, creando un punto de informalidad dentro de la disciplina de la vida escolar.

Leiva explica así su estrategia: "No hemos podido cambiar Rafal con este proyecto, es demasiado pequeño. Pero vamos a intentar dar una oportunidad a una nueva generación. Es para los estudiantes. Vamos a intentar meterles en la cabeza que pueden cambiar las cosas. Hemos sido un poco duros con sus padres, que no están haciéndolo muy bien. Sus casas han quedado cara a cara con un muro de hormigón y no van a entender nada".

En vez de los ladrillos y baldosas brillantes de sus vecinos, los muros del centro son de un hormigón gris de textura rugosa, donde se ha dejado visible la huella de las tablas de madera de su encofrado, una técnica que recuerda al Brutalismo de los años cincuenta y sesenta, otra vez de moda en las escuelas de arquitectura. También es de la época brutalista el concepto de la arquitectura como espacio social, siguiendo las teorías del grupo Team X, formado por Alison y Peter Smithson en Reino Unido, Aldo van Eyck en Holanda y otros. La complejidad formal del proyecto no es el resultado de una voluntad expresiva; es una tabla de juego para el despliegue y desarrollo de las complejas interrelaciones sociales del centro.

Los arquitectos del Team X estaban muy interesados en el urbanismo, y la organización social de sus edificios refleja sus teorías sobre la ciudad orgánica y su crecimiento. Protagonizaron el último intento de hacer lo que podemos llamar un urbanismo de vanguardia, siguiendo los pasos del Movimiento Moderno de los años veinte y treinta. El fracaso social de varios de los intentos de aplicar sus teorías acabó desacreditándolas, aunque quizás de una forma demasiado abrupta y radical, y en su lugar se impuso la nostalgia posmoderna por la ciudad tradicional de calles y manzanas, la ciudad del siglo XIX. Es el modelo que todavía rige, aunque de una manera puramente formal y vacía de sentido, sobre la planificación urbana en España, como vemos en los nuevos Ensanches de Madrid, o más brutalmente en Rafal. El instituto de Rafal demuestra la necesidad de renovar los modos vigentes de planificación territorial, de abandonar fórmulas estériles y repensar la ciudad como tejido social.

Instituto Rafal http://www.plataformaarquitectura.cl/2011/03/04/instituto-rafal-grupo-aranea/

Mapeo para crear comunidad

"Un mapa es una representación gráfica y métrica de una porción de territorio generalmente sobre una superficie bidimensional... El uso de las técnicas basadas en la fotografía por satélite ha hecho posible no sólo conocer el contorno exacto de un país, de un continente o del mundo, sino también aspectos etnológicos, históricos, estadísticos, hidrográficos, orográficos, geomorfológicos, geológicos y económicos que llevan al hombre a un conocimiento más amplio de su medio, del planeta en el que vive." - Wikipedia 

A esta definición habría que agregarle es aspecto urbano, y por ello la relación que tiene uno con su entorno; el uso de un mapa o una fotografía satelital en nuestro medio se ha vuelto de más facil acceso, hoy contamos con Google Earth como herramienta cartográfica de libre acceso, pero qué ocurre en aquellas zonas donde google Earth no llega? Acaso no existen?.

Grassroots Mapping es un colectivo que vienen trabajando el mapeo aerofotográfico de zonas difíciles a partir de globos de helio y una cámara, el año pasado estuvieron trabajando en Lima, en la zona de Catangallo y realizaron un mapa del entorno con la población shipiba de la zona. Un mapa logra la representación y el reconociemiento por parte de una comunidad de su medio ambiente, permitiendo desarrollarse, generar planes a futuro y crear comunidad. Un excelente mecanismo de crear ciudad jugando, recordar nuestra niñez cuando volabamos cometa o jugabamos con globos, una experiencia creativa , colectiva y comunitaria.

 
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